La incorporación de personal representa una decisión estratégica para cualquier empresa. Con la implementación del Régimen de Incentivo a la Formalización Laboral (RIFL), muchas PyMEs cuentan con una herramienta que busca promover el empleo registrado mediante importantes beneficios en las contribuciones patronales.
Sin embargo, para acceder al régimen es necesario cumplir una serie de requisitos. Por eso, antes de concretar una nueva contratación, resulta conveniente conocer las condiciones previstas por la normativa y verificar que tanto el empleador como el trabajador reúnan los requisitos establecidos.
¿Qué es el RIFL?
El Régimen de Incentivo a la Formalización Laboral tiene como objetivo fomentar el empleo registrado mediante una reducción gradual de las contribuciones patronales durante los primeros 48 meses de la relación laboral. Se trata de una medida orientada a incentivar nuevas incorporaciones y favorecer el crecimiento del empleo formal.
¿Quiénes pueden acceder al beneficio?
El régimen contempla determinadas condiciones para que una contratación pueda ser alcanzada por el beneficio. Entre ellas, el trabajador deberá encontrarse dentro de alguno de los supuestos previstos por la normativa vigente, como por ejemplo:
- No haber tenido una relación laboral registrada al 10 de diciembre de 2025.
- Haber permanecido sin empleo registrado en el sector privado durante los seis meses anteriores a la contratación.
- Ser monotributista sin una relación de dependencia reciente.
- Provenir de un empleo en el sector público, en los casos contemplados por la reglamentación.
Cada situación debe analizarse en forma particular antes de realizar el alta.
¿Qué deben tener en cuenta los empleadores?
Además de cumplir con los requisitos establecidos, es importante verificar que la incorporación se encuentre comprendida dentro del régimen y que la empresa reúna las condiciones exigidas por la normativa.
En el caso de nuevos empleadores, la reglamentación también establece límites respecto de la cantidad de trabajadores que pueden incorporarse bajo este beneficio.
Un aspecto que suele generar consultas
Una de las dudas más frecuentes es qué sucede si el trabajador desarrolla otra actividad económica o continúa inscripto como monotributista luego de ser contratado.
La reglamentación aclara que esa situación no implica, por sí sola, la pérdida del beneficio para el empleador, siempre que al momento de la incorporación se hayan cumplido las condiciones exigidas por el régimen.
La importancia de una evaluación previa
Si bien el RIFL constituye una herramienta interesante para fomentar el empleo formal y reducir el costo de nuevas incorporaciones, resulta fundamental analizar cada caso antes de efectuar la contratación.
Contar con el asesoramiento del estudio contable o asesor laboral de la empresa permitirá verificar el cumplimiento de los requisitos y realizar correctamente el alta para acceder al beneficio.
Recomendación de CAIL
Desde CAIL recomendamos a las empresas consultar previamente con su asesor contable o laboral antes de incorporar personal bajo el Régimen de Incentivo a la Formalización Laboral. Una revisión previa permitirá aprovechar los beneficios previstos por la normativa y evitar inconvenientes administrativos en el futuro.

